
Reportes desde la zona señalan daños en infraestructura estratégica de Chabahar, mientras autoridades iraníes advierten nuevas respuestas ante las acciones militares estadounidenses.
La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a intensificarse luego de una nueva jornada de ataques y declaraciones cruzadas entre ambos países, en medio de una crisis que mantiene la atención de la comunidad internacional.
Uno de los principales focos de preocupación se ubicó en la ciudad portuaria de Chabahar, en el sureste de Irán, donde se registraron daños en infraestructura tras ataques atribuidos a Estados Unidos. Imágenes verificadas y geolocalizadas por medios internacionales muestran afectaciones visibles en una torre de control marítimo ubicada en esta zona estratégica cercana al golfo de Omán.
El jefe de la Organización de la Zona Franca de Chabahar, Mohammad Saeed Arbabi, confirmó que la estructura resultó afectada por los ataques, información difundida por medios iraníes.
Además de los daños en la torre de control, autoridades locales reportaron explosiones y cortes de energía en la ciudad durante las últimas horas. La televisión estatal iraní informó también que el hospital Imam Ali habría recibido impactos por escombros derivados de los ataques, mientras que dos muelles del puerto habrían sido alcanzados.
Irán responde con advertencias a Washington
La escalada militar estuvo acompañada de fuertes declaraciones políticas. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que cualquier nueva acción contra su país tendrá una respuesta.
“Si atacas, te responderán”, señaló el dirigente iraní en un mensaje difundido públicamente, cuestionando la estrategia estadounidense y afirmando que Irán no aceptará presiones externas.
Las declaraciones se producen luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señalara que consideraba terminado el alto el fuego y realizara duras críticas contra el liderazgo iraní.
Los nuevos enfrentamientos han generado preocupación por el impacto que podría tener una mayor escalada en una zona clave para el comercio energético mundial, especialmente por la importancia estratégica del estrecho de Ormuz y las rutas marítimas cercanas.
Mientras continúan los intercambios de ataques y amenazas entre ambas naciones, gobiernos y organismos internacionales siguen monitoreando la situación ante el riesgo de una ampliación del conflicto en Medio Oriente.